Horizontes febrero de 2008

"La Cuaresma es el tiempo privilegiado de la peregrinación interior hacia Aquél que es la fuente de la misericordia. Es una peregrinación en la que Él mismo nos acompaña a través del desierto de nuestra pobreza, sosteniéndonos en el camino hacia la alegría intensa de la Pascua. Incluso en el « valle oscuro » del que habla el salmista (Sal 23,4), mientras el tentador nos mueve a desesperarnos o a confiar de manera ilusoria en nuestras propias fuerzas, Dios nos guarda y nos sostiene. Efectivamente, hoy el Señor escucha también el grito de las multitudes hambrientas de alegría, de paz y de amor. Como en todas las épocas, se sienten abandonadas. Sin embargo, en la desolación de la miseria, de la soledad, de la violencia y del hambre, que afectan sin distinción a ancianos, adultos y niños, Dios no permite que predomine la oscuridad del horror. En efecto, como escribió mi amado predecesor Juan Pablo II, hay un « límite impuesto al mal por el bien divino », y es la misericordia (Memoria e identidad, 29 ss.)." (Mensaje de Santo Padre Benedicto XVI para la Cuaresma 2006)

 

Tomados por estas palabras, entramos en el periodo de preparación para Pascua y para el Congreso Mundial. 

 

El 31 de enero (durante su conferencia de prensa, el Cardenal Schönborn nos presentó perspectivas maravillosas. Usted podrá encontrar abajo, tres documentos importantes en lengua italiana : el texto que el Cardenal envió a la prensa y los artículos de los periódicos l’Osservatore Romano y l’Avenir ( el diario católico más divulgado en Italia).

 

Así, estimados amigos, buena preparación. ¡Hasta luego, en Roma !

Pe. Patrice Chocholski

Coordinador

 

 

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